Una joven se propuso comenzar a trabajar. Casualmente leyó en el diario un aviso para organizadora en el viejo museo de Artes.
Se acercó hasta el museo y, metros antes de entrar vio a una mujer que le advirtió que se arrepentiría de entrar allí.
Como los postulantes para el puesto no abundaban, la joven comenzó de inmediato. Se le había encargado la limpieza de un viejo salón lleno de viejas pinturas.
Entre todos los polvorientos bastidores encontró la escultura de una mujer. Esta mujer tenía un tenebroso parecido a la mujer que se había encontrado en la puerta del museo. Mientras la joven la miraba detenidamente esta dijo " Yo te lo advertí". Y una ráfaga de viento cerró la puerta.
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